LA COREOGRAFÍA EN LA DANZA ÁRABE

Esta vez el tema de mi artículo surge de un día extremadamente caluroso en la Ciudad de Buenos Aires en compañía de un viejo ventilador y una ventana antigüa con vista a una parte de la ciudad en época de verano. Buenos Aires, Argentina es un lugar donde hay una gran actividad en el ámbito del bellydance. Estoy leyendo uno de los libros que se pueden conseguir en Argentina acerca de este tema, se llama “La Milenaria Danza del Vientre” escrito por Amir Thaleb.

El maestro Amir Thaleb y Luxor Colombia

En uno de sus capítulos trata sobre la Coreografía en el Belly Dance en donde Amir expone una existencia de las coreografías tradicionales, clásicas o conservadoras y las coreografías de vanguardia y este es el tema que quiero desarrollar hoy en este artículo.

Por lo que he estudiado a lo largo de estos años sé claramente que existe una forma clásica de Danza Árabe, que alberga en si misma ciertos movimientos primordiales de brazos y que sobre todo realiza un manejo claro de Shimmyes y movimientos internos en todas sus formas, quienes tenemos algún bagaje en esta área sabemos que existen diferencias claras entre una coreografía “clásica” y una “contemporánea” o como le nombra Amir “vanguardista”.

Desarrollare este tema pero antes debo tocar el tema de las influencias de nuestra cultura en el tipo de danza a desarrollar:

Influencias

Observando a las bailarinas en encuentros mundiales de bellydance, me ha parecido muy diferente la forma de interpretación de las bailarinas de cada país con respecto a la Danza Árabe. Definitivamente varía la forma de bailar, el esquema coreográfico, la interpretación y hasta la actitud, incluso cuando los movimientos son los mismos, dentro del tema de la técnica. Y es que a mí parecer hay una influencia clarísima de tu danza según el país en que hayas nacido, puedes proponer bailar el mismo tema de música árabe a 2 bailarinas de distinto país y como es natural ver 2 interpretaciones totalmente diferentes, pero si propones bailar el mismo tema a varias bailarinas de cada país encontraras similitudes entre su danza.

Soy Colombiana y puedo afirmar que en mi país también existe una manera específica de abordar el Bellydance, hay una parte de nuestro inconsciente cultural en el proceso de desarrollar un tipo de danza de otro lugar, cualquiera que sea: flamenco, tango, etc. Está influenciada por el lugar en el que creciste y depende de factores externos como el clima, la altura, el punto geográfico y factores internos como el trato, la manera de expresar y sentir, y por supuesto las influencias de las danzas de tu país es decir TU CULTURA. Incluso, según estas particularidades el público de danza también es diferente en cada lugar y tiene sus preferencias según su grado de desarrollo cultural.

Naturalmente hay factores que nos diferencia de otros lugares, de otras culturas, es fácil reconocer a personas de otros lugares, algunas veces por su aspecto físico, otras por su idioma y otras veces por su manera de proceder y son eso “maravillosas diferencias”. En el bellydance, es una experiencia fascinante ver al mundo entero interpretando la pasión de una cultura tan mágica y milenaria como es la Danza Oriental, esa danza que gracias a la globalización tiene su sede no solo en países de oriente sino en todo el mundo.

Siguiendo con el tema de las influencias culturales en el arte del movimiento; la danza. Puedo decir que en Colombia nuestro bellydance es energético, y de mucho contraste y énfasis en la zona de las caderas, es muy alegre y por lo general las bailarinas de mi país prefieren temas árabes movidos, pues crecimos entre la cumbia, el currulao, el vallenato, el mapalé, la salsa, el merengue y más… aunque también hay marcadas diferencias entre las danzas colombianas del pacífico, de la costa atlántica y del interior. Reitero que la influencia cultural de un punto geográfico determina en gran parte nuestros movimientos naturales al abordar una danza.

En argentina por ejemplo; el ballet se hace innegablemente presente, es un país de marcadas influencias europeas en todos sus aspectos. En su bellydance, cada paso se elonga con la delicadeza del ballet y se realizan grandes giros y brazadas, puntas, round de jambe y estilización. En Egipto, el lugar original y casa matriz de la Danza Árabe, la bailarina clásica desarrolla su performance casi en un mismo punto espacial acompañada de una orquesta y cantante en vivo, y logra un sentimiento inigualable en cada forma y movimiento, es profundamente expresiva y las bailarinas acompañan muchas veces su coreografía cantando los temas con el sentimiento de lo que es su nación y su tierra, expresión difícil de alcanzar para las bailarinas que no han crecido dentro de esta cultura y el lenguaje árabe.

Por esta razón la gran importancia de la bailarina en desarrollar aparte de una técnica impecable, un estudio de los conceptos culturales, costumbres y significados de la(s) nación(es) de la danza que ha decidido desarrollar. Estar al tanto de las formas de pensamiento y proceder de una cultura, en este caso los países árabes. Estudiar las culturas que nos apasionan nos facilita acercarnos a ellas.

Habiendo hecho una introducción en la forma en que las influencias culturales inciden en nuestra danza puedo centrarme ahora de manera más fácil en el tema de lo coreográfico:
Entendemos por coreografía “escritura de la danza” un conjunto de pasos pensados para un tema o canción, una creación de una estructura o composición de pasos.

Bellydance: Coreografía clásica o contemporánea?

Bellydance

Utilizaré la palabra contemporáneo en vez de vanguardista para expresar lo referente a la danza actual o las coreografías que se realizan hoy en día. Ahondaremos en el tema de lo coreográfico y debatiremos en los términos de lo clásico y lo contemporáneo. Abriremos esta parte del artículo con una mirada de Amir Thaleb expresada en su libro La Milenaria Danza del Vientre:
“Existen una serie de aspectos que confunden, y exponen a duras críticas muchos creadores de coreografías de Belly Dance. Comparto ampliamente la enseñanza de los grandes maestros de arte que dicen que dentro del infinito mundo de la creatividad todo es válido. Simplemente te gusta o no, te llega o no te llega.”

Amir propone una postura “open mind” ante las nuevas propuestas coreográficas para el Belly Dance, y es que en el arte en general (la plástica, la danza, el cine, el teatro) “el gusto” es uno de los debates interminables en que el espectador encuentra una forma de juzgar lo que mira , es decir que todo depende de la mirada de quien observa……y en danza encontramos todo tipo de público, desde el público crítico y conocedor hasta el observador que juzga desde el gusto, la emoción que le produjo la imagen o la conexión que encuentra a través de lo preestablecido culturalmente en su mente es decir: bonito –feo, estético- antiestético, agradable – desagradable o simplemente desde sus gustos personales.

Mi propuesta apunta en concordancia con la mirada de Amir a observar desde lo global, no para producir juzgamientos sino comprensiones. Y es que dejando a un lado el tema de la técnica en la coreografía, y reiterando la contribución de la globalización al ejercicio de esta danza en todo el mundo, cada vez hay más creaciones coreográficas de todo tipo.

Se encuentra muy en boga en la actualidad las coreografías tipo fusión, de hecho casi la mayoría terminan por serlo de acuerdo a las influencias culturales a las que nos acercamos anteriormente esa conjugación entre lo uno y lo otro culturalmente hablando, pero lastimosamente estas fusiones también son muchas veces el resultado por desinformación acerca de lo que se pretende desarrollar. También se realizan asiduamente interpretaciones libres en el marco de lo contemporáneo, con las cuales se debe tener más cuidado aún, a mi parecer estas creaciones son válidas mientras se realicen a conciencia, es decir, cuando se tiene la certeza y la convicción que se está llevando a cabo una fusión o una interpretación libre de un tema a partir de una INVESTIGACIÓN, una conciencia previa de ejecución de pasos, expresión e indumentaria en la coreografía, que se toma por conocimiento y no por ignorancia o descuido. Tener la claridad de realizar una interpretación distinta de un tema específico (clásico, folclórico, contemporáneo, etc), esto ha de notarse en el resultado mismo de la coreografía, no hay sombras que puedan ocultar la falta de información en una estructura coreográfica.

Más menticuloso se debe ser aún al tratarse de coreografías clásicas o específicas en que se deben realizar transformaciones muy sutiles, un parfait melange o una mezcla perfecta para lograr un aporte de lo contemporáneo lo fusionable, hablando respectivamente de las danzas folklóricas, donde existen unos pasos y cánones preestablecidos a los cuales se puede aplicar un toque contemporáneo o de otro género pero respetando el estilo propio de estas danzas que pertenecen a puntos geográficos específicos. En suma, tener en cuenta que estás haciendo una interpretación creativa y con conocimientos desde tu mirada pero hacia una danza específica como la Danza Árabe.

Personalmente, pienso que al observar una muestra o asistir al teatro a disfrutar de un show de Danza Oriental no se trata de juzgar coreografías ya que recaeríamos en el juego del gusto y lo cultural descrito anteriormente y además la crítica no nos permitiría el espacio del disfrute, sino como propone Amir realizar un reconocimiento de la otredad, lo creado desde la mirada del otro; la bailarina Americana, Europea, Latina hacia una cultura oriental, siempre desde el respeto y la base de los estudios para trascenderla cada vez hacia un lugar más alto, como el bellydance merece. Por lo contrario, si la muestra carece de bases sólidas y no proyecta conocimiento en la materia estaría irremediablemente expuesta a la crítica y el juzgamiento de los conocedores y no conocedores, el escenario siempre exige un respeto y una estructura.

Por supuesto, nos encontraremos de vez en cuando con maravillosas coreografías netamente clásicas y otras veces grandes producciones hacia la novedad y la creatividad sin límites pero éstas últimas siempre tendran como matriz lo clásico, pues en ellas reside su magia y también en esta matriz serán legibles pues sin la raíz o lo clásico, o una coreografía sin referencia alguna en indumentaria, música o técnica, la propuesta simplemente terminaría siendo otra cosa, otro tipo de danza, desconectada, aislada, ilegible. Así como recíprocamente lo clásico halla en la línea de la creatividad su desarrollo, el avance, lo que hace que un estilo de danza se transforme a través del tiempo que se dé la aparición de nuevos pasos, nuevas estructuras coreográficas y por ende los bailarines encuentren una necesidad de actualizarse constantemente y desarrollar como artista un espacio para lo creativo en lo que también se halla un estilo propio.

Para cerrar dejo a su conociemiento otro tramo de Amir acerca de la coreografía en el Belly Dance:

“Si bien el belly dance parte de la expresión individual, hoy en día existe toda una serie de reglas que deben respetarse, que exigen grandes conocimientos en esta cultura, de la técnica como así también de la buena captación del espíritu interpretativo autóctono y real.

Respetando esas pautas puede crearse todo lo que uno sienta ganas de crear. No existen coreografías tradicionales ni clásicas, solo existe un vuelo artístico y espiritual según la capacidad del creador.”

Y finalmente la siguiente frase:

¡Todos somos capaces de crear lo que deseamos pero… no degeneremos lo ya creado!

Me despido de ustedes con amor infinito
Laura – LUXOR
11 de Febrero de 2012

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